La famosa "silla de pensar" es efectiva si se
utiliza para hablar y ayudar al niño a reflexionar y buscar soluciones. Un niño
en la "silla de pensar", por sí solo, no aprende mucho... ya que
puede convertirse en un castigo 'aparentemente' educativo.
Sería bonito crear una silla dotada de un significado
diferente, porque ya pasan demasiadas horas sentados en una silla donde
pensar... y pensar. ¿Te imaginas una silla a la que poder acudir cuando
necesites un abrazo, que te escuchen... o simplemente, una silla donde poder
sentir y comprender qué te pasa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario